Nuestro Lema para este Año

“Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad”.

Lucas 1:78-79

Reflexión Bíblica del Día

01/06/2021

Animo que nuestra esperanza no decaiga!

Sal 112,1-2.7-8.9

Dichoso el que teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita.
No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos

 

¡Estamos cansados! Estamos a punto de bajar los brazos y en muchos casos nos vence de a momentos la bronca, y hasta sentimos que ¡todo nos molesta!

Es tiempo de poner nuestra mirada más lejos, de levantar la cabeza y de mirar al cielo y poder decir a Dios que nuestra fuerza, que nuestra esperanza están puestas en El.

Sí, podemos estar abatidos, pero no derrotados, sí, podemos estar zarandeados, pero no perdemos el rumbo. En todo momento, nos tomamos de la mano de Jesús. Y por eso el salmista dice “Dichoso el que teme al Señor, no teme malas noticias, su corazón está firme”.

Hermanos y hermanas mías de la gran urbe de Buenos Aires, estamos como los cristianos de los primeros tiempos en el frente de batalla. Cuando el Emperador Nerón mandaba matar a miles de los nuestros en el circo de Roma como diversión y morían como presa de fieras salvajes… y más nos perseguían, más nos arrinconaban, más dábamos testimonio del único e inconmensurable amor de Dios.

Siempre los cristianos de las grandes urbes han padecido mucho y han sido llamados a poner el cuerpo, a dar testimonio, a decir abiertamente que nuestra mirada está puesta en el Reino de Dios va más allá de los vaivenes presentes!!!

Siento que este es un tiempo bendecido para que nosotras y nosotros demos testimonio a toda nuestra iglesia que “resistimos” que no bajamos los brazos, que ponemos toda nuestra creatividad para salir adelante y enfrentamos juntos estos tiempos de penuria. Que podemos estar al lado de los que sufren y llorar con quienes han perdido un ser querido aun cuando no podamos abrazarnos, ni darnos una mano…

Somos hijas e hijos de un Rey que es Señor de Todo y que gobierna sobre todo con su providencia y en medio de la vida temporal miramos al cielo, abrimos los brazos, clamamos a Dios por salud, misericordia y paz.

Hoy es tiempo que volvamos a ponernos de pie y que elevemos a Dios nuestra plegaria y que frente a tanta mala noticia no separemos la mirada del que trae Buena Noticia! Nuestra mirada en el que anuncia la Paz.

¿Por qué esa mayor exigencia a los cristianos de la gran urbe? Porque es en la gran urbe donde todo es más hostil, donde el “sálvese quien pueda” se impone cada día, donde la burbuja se acentúa haciéndonos individualistas y desconocemos al hermano como prójimo. Por eso nuestro compromiso y testimonio debe ser y es, más fuerte que en los pequeños lugares donde todos se conocen o donde prójimo es familia… sin embargo acá vivimos en una jungla pero con códigos del Reino de los Cielos.

Levantemos el ánimo y renovemos la fe.

Junta tus manos y reza cada día... Creo en Dios Padre…

 

Que Dios nos bendiga!!!

 

Pastor Sergio López